Share

01.

Penulis: Asíntota
last update Tanggal publikasi: 2024-07-29 08:36:40

Me levanto del suelo helado, sintiéndome agotada y sin ganas de irme. Esta cueva es el mejor refugio que he encontrado en varios meses, pero es demasiado peligroso quedarse en un mismo lugar tanto tiempo. A pesar de que ya aprendí a ocultar mi olor, no me puedo confiar. Ningún lugar es completamente seguro, y ya rebasé el límite de días que yo misma coloqué. La última vez que lo hice, gané una nueva y larga cicatriz en la pierna. No quiero volver a tener un enfrentamiento como ese solo por no querer irme de un lugar cómodo. Soy una roger, no tengo hogar, nada me pertenece, y acepté mi destino hace mucho tiempo.

Miro mis patas delanteras. La derecha carece de dos garras, ya que aún no se han regenerado por mi mala alimentación. Mi cuerpo apenas tiene fuerza para hacer lo básico. Comienzo a caminar perezosamente para salir de la cueva. Aun es de noche. Levanto mi cabeza cuando ya estoy en el exterior para mirar la hermosa Luna llena. Me sé todos los nombres de las fases de la Luna; fue una de las cosas que mi madre me enseñó. No hay día que no la extrañe.

Decido sepultar esos recuerdos y me concentro en el presente. Utilizo todos mis sentidos: el olfato para tratar de detectar el olor de cada ser que me rodea, mi sensible audición para saber lo que hay a mi alrededor y mi visión para empezar a escabullirme por el bosque. Tendré que cruzar una ciudad pequeña para poder llegar a un bosque estadounidense. Una loba hace mucho tiempo me dijo cómo llegar. Es territorio de una manada enorme, pero es el mejor lugar para conseguir comida.

Horas después, cuando ya estoy en la ciudad, procuro no estar muy cerca de las cosas de los humanos. Un par de veces he recibido disparos y escuchado sus gritos de horror al verme. Por suerte para mí, me confunden con un lobo normal, pero a veces hay algunos humanos armados que me intentan matar aun cuando no los ataco y solo trato de mantenerme lejos de ellos. Nunca atacaría a un humano, ni siquiera ataco a los de mi propia especie si ellos no me atacan primero. Pero los humanos son seres asustadizos y no esperarán que yo los ataque para atacar. Por eso, dejé de robar la basura de sus hogares. Era una forma fácil de conseguir algo de comida, aunque estuviera podrida o maloliente. Sin embargo, los disparos duelen y no vale la pena conseguir algo de comida podrida a cambio de un agujero en mi cuerpo que me dejará más débil aún.

Paso algunas calles escondiéndome bajo la sombra. Por alguna razón, muchos humanos se van a sus casas en la noche. Son pocos los que están afuera, pero eso me favorece a mí. Cuando voy cruzando por una calle, me quedo inmóvil al encontrar a un macho humano tirado en el suelo al lado de un basurero. Está tan sucio que no pude detectar su olor, pero no se mueve, solo está tirado ahí. Miro la botella que tiene en su mano con un líquido amarillento, creo que ellos le llaman licor o algo así. Rápidamente paso por el frente de él, ya que el bosque está a solo unas cuantas calles más. El humano nunca se mueve, pero sé que está vivo. Sigo caminando en la oscuridad hasta por fin salir de la ciudad cuando está a punto de amanecer.

Con el tiempo, aprendí que no siempre es bueno correr y utilizar mi gran velocidad. Eso solo gasta demasiada energía que no tengo por no ingerir suficiente carne. Además, a pesar de que ahorre tiempo, puedo llamar la atención de seres indeseados. Así como yo pasé una ciudad entera en una noche sin ser vista, cualquier licántropo puede hacerlo. Hay muchos más como yo. Con el tiempo, aprendí que no todos son malos ni buenos necesariamente. Simplemente, al igual que yo, intentan sobrevivir un día más y si eso significa matar a otro ser, lo harán.

Me interno en el bosque. Aun no estoy cerca del lugar que describió la loba, pero al menos estoy en un bosque y eso asegura algo: un poco de comida y agua, pero también rogers y otros seres incluso más peligrosos. Pero como lo dije antes, ningún lugar es seguro para alguien como yo. Los rogers estamos en lo más bajo de la sociedad de los licántropos. Los que están arriba son los alfas, después sus betas, le siguen los deltas que son los guerreros de las manadas o clanes, después de ellos están los gammas que en realidad no tienen un rol fijo. Pueden elegir muchas profesiones que beneficien a sus manadas, y los omegas pueden ser los más protegidos o los más abusados. Eso dependerá del tipo de manada en la que estén. Supuestamente hay manadas buenas y malas, aunque no deben confiar mucho en mí, ya que nunca he estado en una. Ni siquiera sé qué rango soy, aunque eso no es importante ya que soy una roger. Venimos después de los omegas. Sin importar el rango, a todos se nos considera iguales. Supuestamente somos lo peor de nuestra propia raza, pero la realidad no puede estar más alejada de esa absurda creencia. Somos iguales que ellos, podemos ser buenos o malos; lo único que nos diferencia es que ellos tuvieron la suerte de nacer dentro de la protección de una manada. Aunque hay rogers que alguna vez fueron parte de una, pero por alguna razón ya no lo son. De los que he tenido la dicha de conocer y no me han intentado matar, me han dicho que se van de sus manadas porque creen que es mejor ya no ser partes de ellas, otros porque hicieron algo indebido y si se quedaban los matarían, y otros como yo que nacieron fuera de una manada y la única vida que conocen es la de ser rogers y cada día luchar por seguir vivos.

Dejo de caminar cuando encuentro un pequeño río. Me apresuro a beber toda el agua que pueda, pero para mi sorpresa y felicidad, el río no contiene solo agua sino también algunos peces pequeños. Intento pescar algunos con mi hocico, pero es más difícil de lo que pensé. Después de muchos intentos, logro morder uno y sin pensarlo me lo trago. Es mucho más pequeño que mi pata, pero es comida y cada porción, así sea minúscula, de carne me da energía.

Pesco unos trece más. Tenía días que no probaba bocado alguno. Mi cola se mueve de un lado a otro por la felicidad que siento. En México no había muchos bosques, al menos por la parte en la que pasé. Por desgracia, elegí un camino repleto de ciudades. Lo único bueno es que por obvias razones no había rogers, pero de todas formas me fue difícil conseguir algo de comida que no proviniera de los humanos.

— Hay un lobo asechándonos — me dice mi loba Accalia.

Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi

Bab terbaru

  • Zinerva: Legado de Amor   74.

    Me dejo caer en el mueble. Abrazo uno de los cojines en los que ella estaba. Alexander no para de acaparar cada pulgada de su cuerpo, pero en este momento estoy intentando ser coherente y empatizar con él. —¿Qué hacemos ahora? — pregunta Antosha como siempre rompiendo el silencio. —Esperar— murmuro y cierro los ojos. —¡Esperar! — si eleva un poco más la voz nos estaría gritando— papá ya sabe que Alex es nuestro hermano, deberíamos... —Dije que no quería hablar de esto— gruñe el nombrado. —Anakin tiene razon, hay que esperar. Ellos ya decidieron irse, solo tenemos que ver si lo harán hoy — me apoya Arman.Antosha se sienta a mi lado y abro los ojos. Esta cruzado de brazos, se deja caer sobre el cojín que estoy abrazando y yo levanto mi mano para tocar su cabello, él suspira. —No me gusta esperar— gruñe. La busco con la mirada, ella está mirando a Antosha y cuando sus ojos caen en mí solo pega su rostro al pecho de Alexander. Desde que salimos de la casa de mi madre no se le desp

  • Zinerva: Legado de Amor   73.

    —Mi hijo está muerto, si quieres volver a intentar manchar su memoria no va haber hembra que te salve— ruge e intenta someterme, pero yo me adelanto.—¡AGACHA LA CABEZA!Él gruñe, su cuerpo tiembla, pero aun así no cede, sin embargo su cabeza está unos milímetros más baja que antes.—No pienso hacer un escándalo de esto. Ya todos lo saben. No tienes que irte con la cola entre las patas, deja que tu mate se quede y enseñe a la mía.—Creo que debemos calmarnos— interviene Antosha.—Estoy de acuerdo— lo apoya el Alfa Marcos.Frunzo el ceño cuando Garald se libera de mi intento de someterlo, sacude la cabeza y miro a mi alrededor buscando lo que sea que lo haya ayudado, hasta que mis ojos caen en el Alfa Marcio.—Debemos hablar sobre esto, ninguno se puede ir así— dice Arman.Anakin ahora está al lado de mi mate, supongo que teme que me la lleve.—No voy a hablar con alguien tan inmaduro que no acepta lo que está enfrente de sus ojos.Cuando el Alfa Marcio intenta mover su mano yo le tiro

  • Zinerva: Legado de Amor   72.

    Acaricio la cintura de ella. Estamos subiendo los escalones de la casa de los padres de los trillizos.— ¿Debería decirlo antes o después de comer?— Después, nuestra mate necesita comer algo más que dulces.— Ya te pareces a Arman.— Por algo es nuestro hermano.Tengo que hacer mi mejor esfuerzo para no hacer una mueca. Bodolf está loco. Entramos a la casa de últimos, escucho el latir de varios corazones y la guio hasta ahí. Es una sala mediana, de paredes blancas, por dentro no tiene el aspecto de una cabaña, parece más bien un apartamento lujoso de ciudad.— Siéntense, ya les traigo aperitivos.— Yo lo hago— la interrumpe el Alfa Marcos.Ella se sienta, yo dejo de sostener la cintura de mi mate para agarrar su mano y sentarme en un sofá individual con ella encima. Recibo la mala mirada de Anakin por no sentarse en el mueble de cuatro puestos donde ellos tres están, pero está cerca de donde está su madre. Mi mate recuesta su cabeza en mi pecho.— Si no quieres no debes decirlo— sonrí

  • Zinerva: Legado de Amor   71.

    Siento como ella se aferra a mi brazo. Acaricio sus rizos. Están menos alborotados hoy. No me gusta lo que esta mujer piensa hacer. Sus hijos debían presentarla a la manada, no ella. Esto está fuera de lugar, una ex Luna no puede ni debe tomarse el atrevimiento. Hay menos personas de lo que esperaba, pero no me pasa desapercibido quienes son. Esa mujer agarra una copa y da un suave toque con un tenedor o algo así ya que volteo la cara para ver mejor a la multitud. Anakin se posiciona del lado opuesto a donde estoy, entre su madre y ella. —Se que esto fue inesperado, pero no podía seguir aguantando las ganas de presumir a la maravillosa hembra que será su próxima Luna y ocupará el lugar que alguna vez fue mío por tantos años— ella agarra la mano de mi mate. «Odio que la toque» —No he conocido una mujer tan fuerte, inteligente y con una habilidad de adaptabilidad tan envidiable. La Luna no pudo escoger una mejor compañera para ellos. Le doy mi bendición y les aseguro que estarán en

  • Zinerva: Legado de Amor   70.

    Miro el dije de mi collar, es una piedra lila en forma de lobo que esta sobre mi pecho. Dejo de mirarlo para ver al padre de ellos, aún está en frente de mí.— Tanto esta pulsera como el collar ocultan el olor de la sangre, pero este dije oculta todo tu olor— extiendo la mano y él con cuidado de no tocarme me entrega ambos— de todas formas, debes dejar que ellos se den cuenta al menos una vez al año que estás en tus días, siempre es importante que no sepan que usas magia.Yo solo asiento, ni siquiera puedo mirarlo. Quiero guardar el secreto de Alex, pero también me siento mal por mamá, ella es buena conmigo y yo le estoy ocultando cosas.— Gracias— murmuró antes de que salga de mi habitación.— Si quieres agradecer ve a nuestra casa y arrastrarlos contigo si es necesario, mañana nos vamos— sin más él se va.Me quedo inmóvil, solo tengo hoy y no sé cuándo la volveré a ver. Creo que mi vida era más sencilla cuando mi única preocupación era sobrevivir.Anakin se sienta a mi lado y yo recu

  • Zinerva: Legado de Amor   69.

    —A mi tesoro le gusta lo dulce, Arman, no seas amargado. —¡No soy amargado! — gruñe sin dejar de emplatar la comida —pero alguien debe velar para que tenga todas las proteínas, grasas saludables, lácteos y carbohidratos que necesita cada día, que ya no esté desnutrida no significa que debamos relajarnos con su alimentación, además a ella tampoco le preocupa qué comer. Creo que no debí decirlo, Arman a estado muy tenso desde la conversación, nuestra mate solo se durmió unos pocos minutos después, despertó unas horas más tarde para tomar agua y volvió a dormir, parece que su forma de manejar el estrés es dormir y comer, aunque no lo pidio le estamos dando su espacio, yo me quedé con ella hasta que se durmió y casa vez que se despierta me acerco a ver si necesita algo, pero nunca me quedo mucho tiempo. —Debe levantarse, cuando esté conmigo va a comer a la hora, no me imagino su pobre cuerpo como debe de estar. Agarro el plato, no es algo glamuroso ni elaborado. Voy a su habitación

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status