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vendida Al mafioso
vendida Al mafioso
Autor: Ane Santos

capitulo 1

Autor: Ane Santos
last update Data de publicação: 2023-05-23 19:11:02

Mi vida nunca fue fácil, siempre hice lo que mi madre quería y lo que la hacía feliz. Un día simplemente me entregó a un chico que no conocía y le importaba un bledo lo que hiciera conmigo. Ese fue el comienzo de mi pesadilla.

Cancún

7:00 AM

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ANGELINE

Los rayos del sol entran por la ventana. Cierro los ojos intentando volver a dormir, pero el despertador me despierta por completo. Estoy en mi último año como diseñadora de interiores. Cojo el móvil y compruebo si hay nuevos mensajes o llamadas de mi madre.

- buenos días dormilona, llegamos tarde. - Ananda me tira la toalla por encima haciéndome levantar. - El señor Moura no acepta más retrasos. - Entro en el baño quitándome la ropa entrando en la ducha

- ¡Viejo aburrido! - Ananda abre el grifo y empieza a cepillarse. Termino de ducharme y empiezo a cepillarme los dientes. - No he hablado mucho con mi madre estos días. Estaba de viaje de negocios.

- No me digas que está en Italia. Tu madre vuelve con un viejo italiano.

- ¡Nanda, no! - le tiro una almohada-. Mi madre está en Los Ángeles en esas aburridas conferencias. - Me paso el cepillo por el pelo arreglándomelo- quiero ir a visitarla este fin de semana. - Vuelvo a guardar los lápices y el bolígrafo en el bolso.

- Sí, claro. - me tira de los brazos por el pasillo de la residencia. La clase de cálculo es un coñazo, confieso que aprendo más sola que con esta profesora idiota. Al final de la mañana Ananda y yo caminamos hasta la cafetería donde trabajamos, que resulta estar a una manzana de la universidad. - Deberíamos ir a la playa -mi móvil vibra insistentemente en mi bolsillo.

- ¡Es mi madre! - Contesto emocionada - Hola mamá, ¿cómo estás?

- Hola hija. ¿estoy bien y tu? Estoy de vuelta en Cancún. (Hola hija mía. Estoy bien, ¿y tú? Estoy de vuelta en Cancún) - su voz es llorosa

- ¿Está todo bien mamá? - pregunto cambiándome de ropa para ir a trabajar.

- vamos chicas, hoy tenemos mucho trabajo - dice medio impaciente el señor Moura

- Tengo que irme, mañana estaré allí por la tarde, ¿vale?

- sí hija. Te amo - cuelgo el teléfono poniéndome el guante.

- ya has oído al jefe, tenemos mucho trabajo. - son las 5 de la tarde cuando terminamos nuestro turno, recojo mis cosas y salgo hacia el campus. - empiezo a tararear

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L.A

10:00 PM

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RAFAEL

Después de una noche de follar con Erika, me levanto y voy al baño a asearme y luego vuelvo al dormitorio a vestirme y la encuentro sentada en el borde de la cama con una sonrisa socarrona en la cara.

- buenos días cariño - dice sonriendo viniendo a abrazarme.

- me encanta joder, me voy - hablo yendo hacia la puerta. Me dirijo a mi casino en Los Ángeles cuando suena mi móvil y veo su nombre en la pantalla. me cabrea porque no quiero que me llame si no es por el casino.

TELÉFONO ENCENDIDO

- ¡Habla, Emily! - digo irritada.

- buenas tardes cariño, hay una mujer que lleva jugando desde anoche y...

- ¡HABLA, M*****A SEA! - Digo ya molesta con sus gilipolleces.

- Ella perdió el juego y ahora nos debe 800.000.000 de dólares. Estamos aquí haciendo todo lo posible para que pague y se vaya pero ella insiste en hablar contigo. - dice rápidamente, tal vez asustada.

- Estaré allí en 20 minutos. - Hablo, cuelgo el teléfono y le pido a Freire, uno de mis chóferes, que vaya lo más rápido posible al casino. Nada más llegar veo a Emily con un vestidito rojo con un escote que resalta todas sus curvas, en cuanto me ve entrar en el local, se acerca insinuándome que corte ya impaciente. Le digo que me lleve a la habitación donde me espera la mujer. Es blanca, de pelo negro, ojos con un tono azul y un cuerpo modelado que si no fuera por las circunstancias me follaría en esa habitación. Aparto mis pensamientos y hablo directamente al grano. -¿Quieres hablar conmigo? Aquí estoy. - Digo con una sonrisa de lado y un tono sarcástico.

- Por favor, tenga piedad, he tenido una noche de suerte y ahora en la última ronda de la mesa me he dejado llevar y he apostado más de lo que tenía. - Dije temblando, con lágrimas en los ojos.

- ¿Y quién dice que éste es mi problema?

- Yo puedo pagar, solo necesito una semana y te traigo todo el dinero y con intereses. - dice esperanzada.

- Mira aquí zorra, ¿está escrito "alma caritativa" en mi frente? - digo señalándola. La mujer se arrodilla delante de mí juntando las manos. ¡Odio esto!

- Por favor, señor, le pagaré y con intereses. Si no le pago, puede matarme. Una semana, eso es todo. - Dice aún más esperanzada.

- Mire. Una semana, ni un día más. Tenemos un acuerdo, mi dinero o tu vida, ¡firma aquí! - Le mostraré un documento para firmar.

- Gracias, Sr. Torricelli. Gracias.

- ¡No me des las gracias todavía, tienes una semana! - Le digo y se va sin mirar atrás. Mientras se va, miro el documento y veo su nombre. Megan Espinosa.

- cariño, se le ha caído esto aquí -me enseña lo que parece ser una tarjeta, la guardo en mi cajón sin darle mucha importancia y sigo hasta la sala de juegos, voy a disfrutar de la noche.

- ¿qué hay de bueno esta noche Rafa? - unas horas después Max entra en la habitación con un plato lleno de polvos - sólo de los buenos colega - me ofrece, pero lo rechazo

- más dinero para la cuenta de papá aquí. - Presumo mientras me hago un cigarrillo de marihuana - Aylla viene hacia mí, lleva una falda rosa demasiado ajustada para mi gusto, todos mis compañeros la miran con deseo - ¿Qué coño haces aquí, Aylla? ¿Estás loca? - La agarro de los brazos

- Deja de comportarte como una niña, Rafael, soy tu hermana, no tu hija. Pero ya que me lo pediste, quería hablar contigo. Estuve en el casino de Nueva York y no me gustó tu "socio" que dirige el lugar.

- Esto no es asunto tuyo, Aylla. Vete", me mira mi hermana.

- idiota. Sólo voy porque tengo una cita y no quiero tu vergüenza. - Coge su bolso y se va del lugar.

- A veces es una pesada. Ya he dejado claro que este no es su lugar, es el mío. ¡Ella puede elegir! - Max olfatea el polvo excitándose.

- Yo también tengo elección. Coge a esa rubia tetona. Nos vemos, amigo. Y no te preocupes -me deja en paz.

- ¿Puedo hacerte compañía?

- Como quieras. - Mis ojos van por todo el casino

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