LOGINPOV DE ISLAEstaba sentada en la sala de la mansión, mi computadora portátil abierta sobre la mesa de centro, mi teléfono pegado a mi oído. La conversación al otro lado era un borrón de órdenes, fechas límite y fechas de envío. Mi tienda en Nueva York estaba teniendo dificultades sin mí. La sucursal que había construido desde cero, el negocio en el que había puesto mi corazón y mi alma, se estaba desmoronando. Mi gerente había estado llamando durante días, su voz volviéndose más frenética con cada llamada. Los pedidos se estaban acumulando, los clientes se estaban impacientando, y yo no podía estar allí para arreglarlo. El peso de todo presionaba sobre mí, pesado y sofocante, haciendo difícil respirar. Podía sentir que las paredes se cerraban a mi alrededor, y sabía que no podía quedarme aquí más tiempo.Terminé la llamada y miré la pantalla fijamente, mi mente acelerada. No podía simplemente quedarme aquí sin hacer nada. Había trabajado demasiado para dejar que mi negocio colapsara.
POV DE DAMIENMe encontré con John en un pequeño café en las afueras de la ciudad, un lugar donde nadie nos reconocería. La tensión entre nosotros era densa, el aire pesado con años de historia y traición reciente. No confiaba en él completamente. No podía. Estaba conectado con el hombre que había intentado matar a mi familia, y ninguna cantidad de disculpas podía borrar eso. Pero lo necesitaba. Él conocía a Alex mejor que nadie, y eso lo hacía valioso. Se deslizó en el asiento frente a mí, su rostro pálido, sus manos temblando ligeramente. Se veía agotado, como si no hubiera dormido en días. Sus ojos estaban enrojecidos, su ropa arrugada, su habitual comportamiento seguro reemplazado por algo frágil e incierto.—Dime todo lo que sabes —dije, mi voz plana—. Cada escondite. Cada patrón. Cada lugar al que ha ido cuando necesitaba desaparecer. Necesito saberlo todo si voy a encontrarlo.John asintió, su voz baja y temblorosa. —Tiene patrones. Siempre los tuvo. Cuando éramos niños, cada v
POV DE DAMIENMiré a John fijamente, mi mente luchando por procesar lo que estaba viendo. John estaba aquí, parado en medio de este terreno baldío, hablando con Alex. El mismo John que había perseguido a Isla, que la había besado, que había intentado ganarse su corazón. El mismo John que había parecido tan genuino, tan digno de confianza, tan diferente del mundo en el que había estado viviendo. Y ahora estaba aquí, en medio de la noche, con el hombre que había intentado matar a mi familia. El mundo se sentía como si se estuviera inclinando bajo mis pies, el suelo moviéndose de maneras que no podía controlar. Me sentía como si me hubieran dado un puñetazo en el estómago, el aire expulsado de mis pulmones.Di un paso adelante, mi voz fría y cortante, cortando el aire nocturno como una cuchilla. —¿Qué demonios está pasando aquí? ¿Qué haces con él? Explicate, John.John se veía pálido, su rostro desprovisto de todo color. Sus manos estaban levantadas en un gesto defensivo, como si estuvi
POV DE DAMIEN Los días se difuminaron, cada uno fundiéndose con el siguiente mientras seguía pistas que no llevaban a ninguna parte. Cada pista que seguía resultaba ser falsa. Cada contacto al que llamaba no tenía nada nuevo que ofrecer. Alex había desaparecido, desvaneciéndose en el aire como si nunca hubiera existido. La frustración me estaba consumiendo, royendo los bordes de mi cordura. No podía concentrarme en el trabajo. No podía concentrarme en nada excepto en encontrarlo. El pensamiento de que estuviera ahí fuera, observándonos, esperando su próximo movimiento, me llevaba al borde de la locura. Pasaba horas mirando las imágenes granuladas de él cerca de la casa de mis suegros, mis puños apretados, mi mandíbula tensa. Estaba ahí fuera. Estaba ahí fuera, y no podía encontrarlo. Cada vez que cerraba los ojos, veía su rostro, veía las llamas, oía los gritos. El sueño se había convertido en un recuerdo lejano, reemplazado por noches interminables de mirar al techo, mi mente ac
POV DE DAMIENEstaba tendido en la oscuridad, mirando al techo, mis ojos completamente abiertos. El incendio seguía reproduciéndose en mi mente, la imagen de mi familia atrapada en las llamas persiguiéndome cada vez que cerraba los ojos. Todavía podía oír el crujido de la madera, los gritos de las personas que amaba, el sonido de los vidrios haciéndose añicos. Cada vez que parpadeaba, veía el rostro aterrorizado de Isla, veía el pequeño cuerpo de Levi temblando en sus brazos. El miedo que me había agarrado en ese momento no se había desvanecido. Solo se había vuelto más fuerte, asentándose profundamente en mis huesos como una enfermedad que no podía sacudir.Giré la cabeza para mirar a Isla. Estaba durmiendo a mi lado, su rostro tranquilo en la tenue luz que se filtraba a través de las cortinas. Su respiración era lenta y regular, su mano descansando ligeramente sobre mi pecho. Se veía tan calmada, tan despreocupada. Pero sabía que la paz era frágil. Sabía que debajo de la superficie,
POV DE DAMIENNo podía dormir. No podía dejar de pensar en el incendio. Algo no encajaba. La forma en que las llamas se habían extendido tan rápido, la manera en que la puerta principal se había atascado justo cuando intentábamos salir. No había sido un accidente. Lo sabía con certeza. Alguien había provocado ese incendio. Alguien había querido matarnos. Y solo había una persona que odiaba a Isla y a mí con tanta intensidad. Helena.Me levanté de la cama sin hacer ruido. Isla estaba dormida, su rostro tranquilo en la penumbra. No quería despertarla. No quería ver el miedo en sus ojos otra vez. Caminé hasta mi estudio y cerré la puerta detrás de mí. Tomé el teléfono y marqué el número de mi investigador privado. Contestó al segundo timbre, su voz profesional y neutral.—Señor Harrington. ¿En qué puedo ayudarle?—Necesito que investigue el incendio en la casa de los padres de Isla —dije, mi voz baja pero firme—. No creo que haya sido un accidente. Quiero que revise todo. Las cámaras de







