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C10-QUIERO ESCUCHARTE

Autor: Paulina W
last update Data de publicação: 2026-02-26 00:38:58

C10-QUIERO ESCUCHARTE

La mano de Mateo envolvió la de ella, y Bianca sintió que las piernas dejaban de pertenecerle. No era solo miedo; era una mezcla de terror y una anticipación húmeda que creía muerta, olvidada en algún rincón polvoriento de su alma. La seda de las sábanas bajo su espalda fue fría y su piel se erizó de inmediato, porque el antifaz la cegaba y esa oscuridad forzada amplificaba cada sensación, haciendo de su propia respiración entrecortada y de cada latido de su corazón algo e
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Comentários (1)
goodnovel comment avatar
Elda Marquez
uff que calors.... detenida en el tiempo sin caricias sin un simple abrazo.... y hoy se deja llevar en la penumbra...
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Último capítulo

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    ¡Mis amores! 💖Finalmente hemos terminado la historia de Bianca y Mateo. Deseo con todo mi corazón que les haya gustado muchísimo. 🥹✨ Sé que muchas esperaban la de Alan, pero ¿saben qué? La haré en otro libro muy pronto. 📖💫Mientras tanto, las invito de corazón a leer "Lecciones de medianoche con el CEO"… ¡conozcan a Cassian y Daisy! 🖤Mil gracias por todo su apoyo incondicional. 🥰🙏 Y nos seguimos leyendo, siempre. 📚💕

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    C119-EL DUQUE Y LA DUQUESAMESES DESPUÉS…Bianca ajustó el guante largo de seda negra sobre su brazo mientras el coche se detenía frente al palacio. Las luces de la entrada brillaban como estrellas caídas. Mateo, a su lado, le tomó la mano y se la llevó a los labios.No dijo nada. Solo la miró. Ese era su idioma ahora: miradas que lo decían todo.Bajaron juntos.Él llevaba frac negro con la banda ducal cruzada en el pecho. Ella, un vestido rojo oscuro que se pegaba a su cuerpo como una segunda piel y caía en cascada hasta el suelo. El collar de rubíes que él le había regalado aquella mañana colgaba entre sus pechos.La prensa los esperaba al pie de la escalinata. Flashes. Preguntas. Pero ellos sonrieron sin detenerse.—Duque Blackwell, ¿es cierto que han dejado atrás los escándalos del pasado? —gritó un reportero.Mateo no contestó. Solo apretó más la cintura de Bianca y siguieron caminando. Dentro, el salón de baile era un mar de vestidos y esmóquines. Candelabros de cristal, orquest

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    C118- HOY ERES MÍA.Bianca entró al penthouse envuelta en silencio. Solo las velas parpadeaban, dibujando sombras largas sobre las paredes. Se quitó el abrigo negro de un tirón y lo dejó caer al suelo. Debajo llevaba un conjunto de lencería negro y rojo que apenas cubría nada. Tomó el antifaz de la mesilla, se lo colocó y se miró en el espejo, mientras el corazón le latía tan fuerte que lo sentía en la garganta.De repente la puerta se abrió con un clic suave y sonrió.—Hola, Sombra.Mateo entró.Caminaba diferente, más lento, más seguro y sus ojos la recorrieron entera sin prisa.—Bienvenida, Duquesa —dijo él, cerrando la puerta detrás de sí—. Hoy eres mía.Se acercaron al mismo tiempo y el beso fue brusco, dientes contra labios, lenguas que se buscaban con urgencia. Mateo la agarró por la cintura, la levantó como si no pesara nada y la sentó sobre la mesa.Los papeles volaron al suelo.—¿Cómo quieres? —le murmuró al oído, mordiéndole el lóbulo.—Como tú quieras —respondió ella, clav

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    C115- BIENVENIDA, SEÑORITA BLACKWELLMESES DESPUÉS….La sala de partos del hospital privado alumbraba con luz tenue. Bianca estaba en la cama, con el rostro perlado de sudor, apretando la mano de Mateo con una fuerza que él no sabía que podía existir.—¡Respira, respira! —le dijo él, con los ojos desorbitados.—¡Eso hago, Mateo! ¡Pero duele! ¡No tienes idea! —Bianca gritó entre contracción y contracción.La doctora sonrió, impasible.—Ya casi, señora Blackwell. Una más.Thomas estaba en una esquina de la habitación, con Valeria, tapándose los oídos. —Tía Vale, ¿mami siempre grita así?Valeria se agachó a su altura. —Solo cuando tu papá la pone de muy mal humor, cariño.Thomas asintió, como si hubiera entendido algo profundo.En la cama, Bianca dio un último empujón. Y entonces, salió el llanto. El llanto más hermoso que Mateo había escuchado en su vida.—Es una niña —anunció la doctora, colocando al pequeño bulto sobre el pecho de Bianca.Bianca la miró. Tenía los ojos empañados, pe

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