INICIAR SESIÓN—¿Qué pasó? — pregunta Luz preocupada
Yo suspiro
—Mi familia hizo una alianza con los Steiner
— ¿Con la competencia?¿ Por qué lo harían?—dice incrédula
— No lo sé pero esto no me suena nada bien, mi abuelo no me quiso dar más detalles, sólo rechazó mi propuesta para solucionar la crisis —dije entre resignada y ansiosa
— Cristina cuando pensarás antes en ti_ —dice molesta
— Lo hago
Solo que a veces no es tan fácil, se que Leonardo tiene razón en demasiadas cosas, sus palabras me dolieron más que ver a Julian engañarme. Pero no voy arrastrar a un buen hombre a la porquería de vida que tengo, eso no es justo
—¿Entonces aceptarás la alianza? —pregunta dudosa
— No lo sé, conozco a mi abuelo, sé que se ocultó información importante
— Sabes que eso no es una simple reunión ¿no?— me dice algo temerosa
— Lo sé, conozco a los Valery mejor que nadie. Vamos a seguir con lo nuestro después me preocuparé por mi amorosa Familia
Seguimos trabajando, no me importa la alianza yo no necesito a nadie para salvar mi propia empresa, si, aunque no lo parezca mi familia me dio en herencia la empresa más pequeña del grupo Valery. Mis abuelos todavía conservan Valery Stars, que es mejor dicho un conglomerado, tenemos modelos, cantantes, estudios de grabación y fotografía. Manager de todo tipo, para toda clase de artistas, yo solo tengo el directorio y un número mínimo de acciones. Mi primo tenía el otro conglomerado de empresas Valery como herencia, la cual fundio. Mi familia es patriarcal digamos que una mujer fue una mancha en la familia, yo no voy a poder ampliar el apellido Valery. Por eso en una familia poderosa como la mía ser mujer no es muy bien recibida.
Solo me dieron el directorio porque soy como se diría: un activo muy importante como para desperdiciarlo, así que cuando mi familia se dio cuenta que sería buena en los negocios. Planearon mi vida hasta el más mínimo detalle, solo me dieron "libertad" en mis relaciones, solo empresarios de alcurnia con buen apellido. Siempre tuve mi vida solucionada según ellos solo tenía que poner mi parte, en fin mi horario laboral terminó, ja, como si realmente tuviera uno.
Solo salí temprano porque a los patriarcas de la familia no les gustan las llegadas tardes. Mi abuela también es la cabeza de la familia, aunque una hija mujer no es lo esperado, las esposas de los Valery son el tesoro de la familia, salgo de mi oficina
— Katia te puedes retirar, no es necesario que te quedes más tiempo
— Te deseo suerte, no importa lo que pase sabes que puedes contar con nosotras —me dice de forma sincera
Yo la abrace, tal vez lo necesito para darme fuerzas y no sentirme tan solitaria
— Gracias, vamos antes de que sea tarde
— Claro señorita —me responde mi guardia personal
Nosotros salimos de la empresa directo a la mansión Valery, la misma en la que viven los herederos del apellido Valery, yo me mude prefiero vivir sola qué con una familia que aveces me trata como una mancha en el apellido. Poco tiempo después llegamos, una mansión enorme comparada a la mía qué es pequeña pero es mía, su fachada es tan impresionante y fría como las personas que viven en ella
Respiro profundo y entró
— Bienvenida sus guardias se deben quedar aquí, su familia la espera en la sala de estar familiar—me dice la sirvienta de manera amable
— Gracias
Yo sigo mi camino y entro mis abuelos están en los sillones a la cabeza de los sillones, mi abuelo con su típica mirada fría y calculadora, mientras mis padres y tío están en los sillones qué se enfrentan. Con su típica cara de no molestes
—Por lo menos eres puntual, siéntate, no tenemos tiempo para perder—dice mi abuelo de manera autoritaria
Yo me siento en el sillón individual de cuero marrón tan frío. Como el ambiente, aunque este es más opresivo
— Te pedimos venir para decirte las cláusulas de la Alianza _ —dijo mi abuela de manera condescendiente
—Abuela te lo agradezco pero yo ya me estoy haciendo cargo de la situación
Mi abuelo golpeó el posa brazos con furia
—Cristina no es una sugerencia, es una orden arriba de la mesa está los términos—dice rojo de la furia
Yo agarro la carpeta, la alianza involucra mi matrimonio con Mauricio Steiner, el matrimonio será en dos semanas y en menos de tres años debemos tener un heredero para reafirmar la alianza
—Me dijeron que era una Alianza, no un matrimonio
—Cristina no eres una niña ya es hora de que te cases con alguien de tu estatus, o crees que no nos dimos cuenta de la clase de relación qué tienes con Leonardo —me dice mi padre prepotente
— No tengo nada con él, no lo metan en esto. —dice con sinceridad
— Tu actitud demuestra otra cosa, Mauricio es un hombre responsable, tiene valores no como Julián, así que no te preocupes, no lo encontrarás en la cama con otra —dice mi madre de manera amorosa ocultando su veneno
—Eso es asunto mío.
— Ya no, la empresa necesita esta alianza, es la mejor opción— dice mi tío con mirada calculadora
— Yo tengo una mejor opción, les recuerdo que es mi empresa
—Pero puede dejar de serlo, Cristina esto será bueno para las dos familias, y te dejaras de sentimientos obsoletos, ¿qué te puede dar un cantante? Viajes continuos, desvelos, inseguridades. Mauricio es un hombre estable, de buena familia, con nuestros mismos principios —dice mi abuelo de manera amenazante
Vaya ahora resulta que tienen principios
— ¿Él está de acuerdo?
— Probablemente no, pero lo estará —dice burlonamente
Genial nos están obligando a los dos
— No me pienso casar con él
— No te puedes negar— dice autoritario
— Claro que sí, puedo hacerlo
— No quería llegar a este punto, pensé que serías razonable por el bien de la empresa, pero veo que subestime tu rebeldía. Tienes razón te puedes negar, pero desde el momento que lo hagas despedite del directorio, de tu empresa y de la carrera de tu amorcito — dice finalmente mi abuelo enojado
—Deja a Leonardo fuera de esto, él no tiene nada que ver con todo esto y no es lo que ustedes piensan
—Cristina, piensas qué nos puedes engañar, tal vez no usamos las palabras correctas, tal vez no lo amas, pero si tienes sentimientos por él, te entiendo es atractivo, joven, carismático, pero no es lo mejor para ti— dice mi madre tratando de sonar comprensiva
— ¿Ahora también saben que es lo mejor para mi?
— Basta me canse de negociar o te casas o el directorio es de tú primo y personalmente me encargo de que tu estrella viva un infierno — me dice furioso mi abuelo con la mandíbula apretada por la misma
No voy a permitir que el idiota de mi primo tire por la borda todos los años que le dedique a la empresa
—Está bien acepto, pero es lo último que hago por la familia y los herederos será decisión, de Mauricio y de mi no de ustedes
— Está bien, el tema herederos es prescindible, de todas maneras no tendrá como primer apellido el nuestro, así que ese tema queda a su criterio —dice mi abuelo con una mirada fría
—¿Eso es todo?
— Sí querida ya puedes ir a descansar debes estar agotada — dice mi abuela tratando de sonar amorosa
Yo me levanté sin mirar a nadie y fui al encuentro de mis guardias, ellos no dijeron nada, y salimos de este nido de víboras disfrazada como familia. Tengo que alejarme de Leonardo antes de que lo vean como una amenaza, no lo nombraron al azar
Me estaban mostrando que ellos me están controlando, solo tengo que buscar el infiltrado
Estoy despertando en algo muy duro y tengo una mano en la espalda. Ya recuerdo tuve relaciones con Mauricio, vaya hombre. Abro los ojos, se ve tan atractivo y sus músculos perfectos. Cristina olvídate, solo fue un impulso, esto tiene fecha de caducidad deja de ilusionarte. Me levanté de la cama, veo su bata en la silla me la coloco, no pienso salir desnuda —Buen día, quieres acompañarme a un baño —dice Mauricio despertando —Buen día, me bañare en mi habitación —Cris tenemos que hablar—No te preocupes, la alianza sigue igual —¿Qué? No. Cristina escuchame, perdón si ayer no tuve cuidado no sabia que eras virgen —Ah, eso, no había tenido tiempo antes para tener relaciones, descuida y no te preocupes de camino iré a la farmacia no quedare embarazada —No, Cristina, escúchame, no estas comprendiendo —dice mientras se levanta rápido y viene a mi lado —Cristina yo te amo, no quiero la alianza o el contrato —Mauricio somos adultos, no necesitas hacerte responsable por lo que pasó. No
Narra Mauricio Nunca pensé que conquistar a Cristina fuera tan complicado. La he llenado de detalles que ella parece no ver, le he regalado sus claveles favoritos, chocolates, le he preparado la bañera con esencias relajantes y ella solo no reacciona. Empecé a irla a buscar para llevarla a cenar y la mitad de las veces me rechazo, lo sé me lo merezco yo la rechace primero y me arrepiento cada día. Nuestras familias quisieron celebrar nuestro matrimonio, claro celebremos que cada día mi esposa se aleja más y en cualquier momento me pide el divorcio, una maldita estupidez hacerlo. Se que Cristina tampoco quería venir, pero no tenemos otra opción, la estoy pasando a buscar a la empresa. Cuando llegue bajo y entro hasta llegar a su oficina —Cristina es momento de irnos antes de que lleguemos tarde —Esta bien, vamos —dice ella—Karen nos vamos mañana cualquier cosa me informas —Claro, con Luz estamos ajustando los últimos detalles —contesta Karen ¿Detalles de qué ? No parece referirs
Camino a la salida y salgo de la mansión. Respiro profundo se acabaron los años de bajar la mirada y decir que si —Cristina ¿estás bien? Regresemos a casa fueron demasiadas emociones —dice Mauricio llegando a mi lado Yo lo miro —No es necesario gracias, disculpame con tu familia no fue mi intención involucrarlos en todo esto —No tien…. —empezó a hablar Mauricio. Cuando uno de los autos de mi seguridad freno frente nuestro y bajo Luz —Cristina tenemos una emergencia, drogaron a Leo y una mujer quiso ingresar a su habitación del hotel —dice Luz rápido —¿Qué? Dime que lo impidieron —Si, ya llamaron al médico, pero… —Vamos a solucionar este problema, Mauricio me tengo que ir, dile a tu familia que lo siento, Luz vamos, quiero toda la seguridad en el piso dónde está y al médico monitoreando su reacción a la droga por veinticuatro horas. —digo rápido para subirme al auto Siento una mano cerrarse despacio en mi muñeca, cuando me doy vuelta es Mauricio —Voy contigo, puedo
Más de seis meses de casados y cada día que pasa no se si cuento el tiempo porque quiero que llegue rápido el divorcio o no quiero que llegue nunca. En realidad quisiera lo segundo, pero como no deseo volver a sufrir lo razonable es lo primero. Mauricio ha estado raro desde el cumpleaños de Alex, tiene actitudes que me confunden. Por ese motivo he decidido ignorarlas. Alistair me ha estado pisando los talones constantemente, pero he podido evitar muchas de sus trampas. Porque he sido más sigilosa que nunca, sobre todo porque ya tengo lista la caída de mi familia. Tomo tiempo pero acabé en el momento que me lo propuse seis meses y estoy a punto de ser libre de mi familia para siempre. Las empresas están mejor que nunca y a mi nombre cómo siempre debió ser. —Cristina puedes prestar atención en la mesa y dejar de pensar en trabajo—dice molesta mi madre —Alguien tiene que hacerlo, de otra manera no podrías comprar las colecciones enteras de tu diseñador favorito Trato de respirar
Narra Mauricio Cada día que pasa Cristina está más distante y yo más desperado, he intentado darle detalles como un te caliente los fines de semana, o su postre favorito cuando noto que está cansada pero no está funcionando. Presiento que algo esta mal, pero no logro descubrir que es. Hace un mes vino golpeada, me preocupe pero ella solo levanto un muro. Logre averiguar que fue a consecuencia de que su primo salio con una muchacha y la familia no estaba fe acuerdo es lo único que puede averiguar. Ella no sé cómo lo hizo pero bloqueo toda la información. Estoy en la sala de estar cuando la veo bajar esta hermosa, pero a donde ira asi, mierda estoy celoso si y mucho. Me contestó que a un cumpleaños y siguió su camino, cuando veo su espalda, trague grueso, ese escote es demasiado sexy. Un momento ¿cumpleaños? De quien y más así vestida. Voy a mi oficina para soportar las ganas que tengo de seguirla. Trabaje poco no me estoy pudiendo concentrar. Ahora que recuerdo ya sé quien cumple
Por un segundo pierdo el compás, Alex lo supo disimular y me recuperó rápido. Tarde o temprano lo sabría —Qué mire Yo dirijo mi mirada al frente y me cruzó con su mirada qué refleja ¿celos? Debo estar imaginando cosas, yo dejo de tener una mano en el cuello de Alex y con la otra me impulso para darme vuelta—¿Quién lo invitó? —La lista la hizo Nathan —Ay, tu hermano, acaba de darme un problema más —Estoy seguro que piensa que nos llevamos bien —¿Tú y Mauricio? Que iluso fue —Mucha charla, más acciónÉl coloca su mano en mi cuello dándome varias vueltas consecutivas, para volver a estar en mi espalda, moviendo suavemente sus manos hacia mi vientre de manera sensual. Los chicos vuelven a gritar y silbar, mientras nosotros seguimos moviendo nuestros cuerpos al ritmo de la música, nuestras caderas se mueven en sintonía perfecta. El hace un pequeño movimiento con su mano para darme vuelta rápidamente volviendo a colocar una de sus manos en mi espalda desnuda, para luego darme varios







