—Irina… eres tú… —Mark está boquiabierto como si hubiesen pasado años desde la última vez que nos vimos y no solo tres meses—, no sabía que estabas de regreso en el país... —También estoy bastante impresionada al verlo, no lo puedo negar.—Hola Mark, llegué hace poco.Se ve… diferente, más musculoso bajo esa chaqueta y esos vaqueros con los que está vestido, la barba de tres días sin rasurar lo hacen ver… salvaje, distinto y delicioso.¡Proklinat'! [1]lo voy a perder aquí, lo sé, ya me flaquean las piernas.—Le pregunté a McKenzie, por ti, la semana pasada y no me comentó que regresabas. —se acerca unos pasos y su perfume me llega haciendo que se me nuble la razón.Un ligero mareo y un vacío en la boca del estómago hace que quiera devolver todo el helado de fresa que acabo de comer. Busco a Vadim, para medir la distancia de huida, sin embargo, mis ganas de seguir viéndolo me tienen clavada al piso. Recordando lo que me ha pedido la doctora sobre el tipo de sangre de los dos.—Sí, es q
Última actualización : 2026-10-22 Leer más