YOLANDA VARGAS —Quítate de mi camino —exigí viendo a Ramírez delante de mí. Parecía tan relajado, como si supiera que va a ganar, que me enoje aún más. Trate de pasar, por un lado, trate de pasar por el otro, pero siempre terminaba delante de mío, con esa sonrisa arrogante y sexy. —¡Déjame pasar! —grité furiosa, dando un fuerte zapatazo en el suelo, lo cual solo lo hizo sonreír más. —¿A dónde piensas ir? —A trabajar y después a mi departamento. ¿Algún problema? —¿Por qué estás de mal humor? Tienes una carita muy linda para estar enojada. —¡Porque no te quitas de mi camino! —Muñequita bonita, no me haré a un lado. Es muy peligroso que salgas sola. El trabajo puede esperar. —En primera, no me digas «muñequita». En segunda, haré lo que tengo que hacer, porque no me gusta vivir con miedo y porque yo no soy el objetivo de ese loco. Así que hazte a un lado… Estaba furiosa, odiaba que limitarán mi libertad, pero más odiaba que se comportará de esa manera, coqueto cuando bien me
Última atualização : 2023-12-18 Ler mais