El regreso no fue un reinicio.Fue una continuación distinta.Después del viaje, todo seguía en su lugar: la empresa, los proyectos, las responsabilidades. Pero yo no era la misma frente a ellos. Había una calma que no se sentía frágil, sino firme.Los días comenzaron a organizarse de otra forma. No llené mi agenda como antes. Dejé espacios abiertos. Espacios para pensar, para respirar, para simplemente estar.Y algo curioso pasó: la empresa no solo se mantuvo estable, sino que comenzó a funcionar mejor.Lucía entró a mi oficina una mañana con varios reportes en la mano.—Los equipos están respondiendo bien —dijo—. Más autonomía, menos errores.—Eso significa que confiamos mejor —respondí.—Y que tú soltaste —añadió con una sonrisa.No lo dijo como crítica. Lo dijo como reconocimiento.—Sí —admití—. Me costó, pero era necesario.Lucía dejó los documentos sobre la mesa.—Se siente distinto aquí.—¿Cómo?—Más humano.Esa palabra me hizo pensar.Tal vez eso era lo que había estado buscan
Última actualización : 2026-06-05 Leer más