Sus labios se entreabrieron.Intentó hablar. Pero su respiración la traicionó. Sus ojos, esos malditos ojos verdes: nerviosos y curiosos. —No pienso detenerte —musitó.La besé, devoré su boca para que supiera cómo sabía ella misma y se diera cuenta del monstruo que había despertado. Tomé su mano temblorosa y la guié directamente a mi polla pulsante que estaba a punto de romper la tela de mis pantalones. Abrió los ojos de golpe. Mierda. ¿Cómo carajos iba a contenerme, sin lastimarla? —¿Confías en mí?Su única respuesta fue un jadeo ahogado, un "sí" que fue más un suspiro de rendición. Deslicé su mano sobre mi polla, haciéndola sentir toda mi longitud, todo el calor y la urgencia a través de la tela. Ella abrió esos ojos hermosos y curiosos, llenos de una mezcla de asombro y temor que solo alimentaba más mi deseo. Volví a besarla, bajé por su cuellomientras mis manos encontraban sus pechos sobre el vestido. Los apreté, podía sentir sus pezones endurecidos a través de la tela, un
Última actualización : 2026-03-29 Leer más