Le agradecí y me despedí. Estaba muy nerviosa. ¿Y si no funcionaba? Busqué entre mis cosas hasta que los encontré. La cara me ardía, sonreí. Nunca me había visualizado seduciendo a un hombre, menos si se trataba del mismísimo dios del hielo.Elegí el más pequeño. Un bikini rojo pasión, de triángulos que apenas cubrían lo esencial. La tela era suave, con delicados lazos dorados a los lados de la parte inferior y en la espalda. El top era muy escotado. La braguita era un simple hilo que se perdía entre mis curvas, dejando mis caderas y gran parte de mi trasero al descubierto. Se sentía pecaminoso… y poderoso.Siendo la cobarde más valiente, me lo puse. Me miré al espejo, dejaba muy poco a la imaginación. Volví a sonreír. Solté mi cabello, dejándolo caer en ondas suaves sobre mis hombros, me puse un poco de loción que hizo que mi piel brillara bajo la luz del atardecer y, encima, me puse una bata de seda negra.Llegué hasta la piscina fingiendo que había sido casualidad. Ni siquiera me
Terakhir Diperbarui : 2026-06-19 Baca selengkapnya