La noche lo envolvía. El bosque susurraba entre sombras y luna, y el aire estaba impregnado de un aroma que despertaba algo salvaje en su interior. Devon corría en silencio, su lobo de manto oscuro como la noche, los músculos tensos, el corazón latiendo al ritmo de la caza. Delante de él, una figura femenina huía descalza. Su cabello blanco brillaba como plata líquida bajo la luz, su piel desnuda relucía entre los árboles, un destello imposible de ignorar. Cada vez que miraba hacia atrás, sus ojos no mostraban miedo, sino un desafío que lo encendía más. El instinto lo dominaba. El deseo se mezclaba con la necesidad de reclamarla. Un gruñido bajo escapó de su garganta. Ella aceleró, pero él era más rápido. En un salto, la acorraló contra un tronco cubierto de musgo. El cambio de forma fue instantáneo: huesos que crujían, músculos reajustándose, piel reemplazando el pelaje. Ahora era hombre… un hombre con la respiración agitada y los ojos ardiendo. Ella temblaba, pero no retrocedía
Última actualización : 2025-07-01 Leer más