Lo miré un instante, no sé cómo sabía eso, pero aunque me doliera, era la pura verdad. Celeste había creado la imagen casi de una santa y Roger…, Roger era el prometido que toda mujer quería en su vida, atento, amoroso, complaciente y muy guapo.—Recuerda —volvió su voz a detenerme cuando estaba a punto de salir— puedo complacerte no solo en esto. Si lo pides, los desapareceré de tu vida. Giré a verlo intrigada, ¿quién era ese desconocido? ¿Con quién me había acostado? —Solo quiero que sepas que no estás sola, me tienes a mí para complacerte en todo lo que pidas sin importar lo que sea —dijo de nuevo prendiendo un tabaco completamente desnudo—, lo haré si me pides que te complázca. Lo miré a sus ojos queriendo saber quien era, pero me detuve. ¡No! Mejor era no saber. Salí despacio después de arreglarme todo lo que pude. El ascensor descendió a mi piso como si bajara a las profundidades de mi propia disonancia. Me detuve delante de la puerta, llenando mis pulmones de aire para pod
Última actualización : 2025-07-01 Leer más