Ivy CrossRegresamos a la mansión varias horas después, cuando la ciudad comenzaba a quedarse en silencio y yo sentía que llevaba una eternidad sin dormir. Los estudios realizados en el hospital habían descartado lesiones internas importantes. La bala había rozado el costado de Alejandro y, aunque la herida necesitó limpieza y varios puntos de sutura, el médico nos aseguró que podría recuperarse sin complicaciones si seguía las indicaciones y evitaba esfuerzos innecesarios. Mi esposo escuchó aquellas recomendaciones con el entusiasmo de alguien que estaba siendo condenado a pasar una semana encerrado en una celda, mientras yo memorizaba cada palabra con la firme intención de recordársela tantas veces como fuera necesario.Cuando finalmente entramos en nuestro dormitorio, eran casi las cuatro de la madrugada. Me dolían los pies, tenía el cabello desordenado y todavía llevaba puesto el vestido negro que Alejandro había elegido para nuestra salida. Él, en cambio, parecía decidido a demos
Última actualización : 2026-10-24 Leer más