—L–Lena... Lena Vallier —tartamudeó ella con la voz quebrada y los ojos de par en par, incapaz de sostenerle la mirada.Kerem frunció el ceño al escuchar ese nombre y reconocerlo de inmediato.Era ella, la protegida de su abuelo muerto. La huérfana que él, con su último suspiro, le había dejado como carga. Alguien a quien sin importar si quería o no en su vida, necesitaba.Entonces su agarre se volvió más fuerte. El músculo de su mandíbula se tensó.—¿No te dijeron que no puedes entrar aquí? —espetó, apretando su brazo con más dureza.El dolor la hizo gemir apenas, pero antes de que ella pudiera explicarse, él volvió a atacar con palabras.—¿Acaso eres tonta?Su voz se alzó, áspera, filosa, como un látigo que le desgarró la calma. Lena tragó saliva con dificultad, con los ojos llenos de terror.—Yo... solo… lo siento… —susurró, sin saber si hablar o callar.Pero él no estaba escuchando.La furia en su rostro no tenía que ver solo con ella. Era algo más profundo, algo que hervía por den
Última actualización : 2025-07-15 Leer más