Damien se portó como un príncipe, algo que yo nunca me imagine, porque todos lo conocían como el hombre frío, arrogante e inalcanzable. Pero hoy fue más que eso, porque no solo me alimentó y cuidó, recibió a nuestro hijo y lo trajo a la cama. Jugaba con él, lo besaba; fue quien cambió su pañal, lo vistió y lo alimentó. El gran Damien Clark se había convertido en un hombre de familia.Le mandé a comprar unos analgésicos a mi mujer para disminuir un poco el dolor de su cuerpo y me dediqué todo el día a mi familia. Ross tomó muchas fotos, según ella, para el recuerdo de la primera vez que era esposo y padre. Yo no podía parar de sonreír, era genuinamente feliz.Nunca pensé que algo tan simple como ver a mi hijo dormir sobre mi pecho pudiera hacerme sentir así. Era una sensación nueva, intensa, casi abrumadora. Su pequeño cuerpo subía y bajaba con cada respiración, y yo solo podía mirarlo, como si temiera que desapareciera si dejaba de hacerlo.Ross me observaba en silencio desde la cama.
Última actualización : 2026-08-27 Leer más