NARRADOR:Lucifer no esperó su respuesta. Simplemente dio media vuelta y caminó de regreso hacia el Gran Salón. Liana tardó unos segundos en recuperarse del golpe, tocando su labio magullado. Él la había roto, pero no la había quebrado. Y en esa fractura, ella encontró una fuerza fría y calculada. Si él la quería en su reino, ella aprendería a reinar. Ella siguió a Lucifer, la tela del vestido color sangre susurrando sobre el mármol pulido. Cuando entraron de nuevo al salón, el ambiente era diferente. La gente se apartaba, las risas cesaron, y las miradas se desviaron; no por miedo a Liana, sino por miedo a lo que Lucifer le había hecho para que se viera tan quebrada y sumisa. Lucifer la guió hasta un pequeño grupo de hombres, claramente líderes del submundo, que la esperaban. —Continúen —ordenó, con esa calma peligrosa que tenía. Liana se paró un paso detrás de él, con la cabeza ligeramente inclinada, un retrato de la obediencia forzada. Liana se obligó a escuchar. La c
Última actualización : 2025-10-03 Leer más