El rugido de los motores de los vehículos blindados cortaba el aire denso de la montaña mientras la caravana se alejaba de la hacienda. Dentro del primer vehículo, un SUV de chasis reforzado y cristales oscurecidos, el silencio era casi absoluto, solo roto por el tecleo frenético de George en su dispositivo de mano y los pequeños gruñidos de Liam, que jugaba con un dinosaurio de goma verde sobre el regazo de Valeria.Valeria no podía dejar de mirar por la ventanilla trasera. La hacienda, el único lugar donde se había sentido segura en tres años, se desvanecía entre la bruma del amanecer. Las lágrimas corrían por sus mejillas, silenciosas pero constantes. Sentía que el hilo que la unía a su vida anterior, a sus padres y a su propia identidad, se estaba tensando hasta el punto de ruptura.—Violett, cariño mírame por favor —dijo George, usando su nombre de cobertura con una firmeza que la obligó a girar la cabeza—. Escucha el protocolo. No vamos a detenernos hasta el helipuerto. Una vez
Última atualização : 2026-01-20 Ler mais