Arquímedes salió de la comandancia con el corazón destrozado. Ver a su hijo detenido de manera tan injusta le había provocado un dolor físico, opresivo, que apenas le permitía respirar. Tenía que hacer algo. Tenía que hablar con José, enfrentarlo, exigirle que retirara aquella denuncia absurda.Subió a su coche y condujo directamente hasta la agencia de transporte donde José debía estar trabajando. Sin embargo, al llegar, se encontró con una noticia que terminó de descolocarlo; José había renunciado. Ya no trabajaba allí.¿Dónde se había metido?¿Dónde podía encontrarlo ahora?Aquello terminó de hundirlo. La sensación de impotencia se volvió aún más pesada. Necesitaba hablar con alguien, aunque fuera para sostenerse emocionalmente por unos minutos. Pensó en Macarena. Sabía lo importante que ella era para Jeremías. Sabía que ella era incapaz de estar con Lucas, que amaba a su hijo. De eso, no tenía duda. Debía tratarse de un malentendido, tenía que haber alguna explicación que aún no
Última atualização : 2026-01-19 Ler mais