El disparo sonó seco, pequeño, casi insignificante entre el estruendo del motín.¡Bang!Carmen se detuvo en seco, como si hubiera chocado contra una pared invisible.Su cuerpo se arqueó hacia atrás. La expresión de alivio en su rostro se transformó en una de confusión absoluta. Llevó sus manos a su abdomen, y cuando las retiró, estaban rojas, brillantes y húmedas.—No... —susurró ella, y sus piernas fallaron.—¡NOOOOOOO! —El grito de Nicolás fue animal, desgarrador, un sonido que salió de lo más profundo de sus entrañas.—¡CARMEN! —aulló Fernando.El tiempo se ralentizó. Nicolás desenfundó su arma con una velocidad sobrenatural y disparó tres veces hacia la sombra del guardia, abatiéndolo al instante. Pero ya era tarde. La bala ya había hecho su trabajo.Los dos hombres corrieron hacia ella, deslizándose sobre el suelo mojado y sucio para atraparla antes de que su cabeza golpeara el concreto.Nicolás llegó primero. Se tiró al suelo y la recibió en sus brazos, acunando su cabeza contra
Huling Na-update : 2026-01-16 Magbasa pa