Lía se sorprendió al verlo en la puerta.No esperaba a nadie, y mucho menos a él.Por un instante dudó si abrir o no, pero al ver su silueta —el gesto cansado, la mirada cargada de algo que no supo definir, culpa o tal vez amor—, su corazón se estremeció.—¿Jorge? —preguntó, apenas en un susurro.Él intentó sonreír, pero no pudo.—Necesitaba verte —dijo con voz baja—. Quiero… hablar contigo.Lía lo miró con cautela, sin moverse del marco de la puerta.Después de todo lo vivido, no sabía si podía confiar en él.Aun así, dio un paso atrás y le permitió entrar.Dentro de la casa reinaba una calma engañosa.Los gemelos jugaban en el patio, y Lucía dibujaba en la mesa del comedor, tarareando una canción.Jorge la vio y el corazón se le hizo un nudo.Aquella niña… su hija.Por un momento quiso correr a abrazarla, decirle la verdad, pero se contuvo.Primero debía hablar con Lía.Ella lo observaba en silencio, con los brazos cruzados.—¿Qué pasa, Jorge? ¿Por qué estás aquí?Él tragó saliva.—
Última actualización : 2026-09-18 Leer más