Amanda Robles.El camino hacia la finca de los Robles siempre me había parecido interminable, pero esa noche, cada metro se sintió como una eternidad. El paisaje desértico se deslizaba tras la ventanilla, oscuro y vacío, como el futuro que me esperaba al final de ese viaje.Sabía lo que me esperaba.Sabía que Genaro estaría esperándome, con su whisky en la mano y su ira contenida, listo para explotar en el momento en que cruzara el umbral de la puerta.Sabía que, pasara lo que pasara, esta noche terminaría con sangre. O con lágrimas. O con ambas.La camioneta se detuvo frente a la entrada principal de la casona. El edificio se alzaba imponente, blanco, con sus columnas de piedra y sus ventanas oscuras que parecían mirarme como ojos vacíos. Había crecido en esa casa. Había aprendido a caminar en sus pasillos, a mentir en sus salones, a sobrevivir en sus sombras.Pero nunca, ni una sola vez, me había sentido segura en ella.Bajé del auto con pasos lentos. El aire de la noche era fresco,
Última actualización : 2026-08-13 Leer más