Amanda Robles.La habitación estaba sumida en una oscuridad tan densa que parecía sólida, como si pudiera tocarla con las manos. La única luz que se filtraba era la de la luna llena, que se colaba a través de las puertas del balcón y dibujaba un sendero plateado sobre el suelo de madera. Un sendero que parecía invitarme a seguirlo, a salir de esta prisión, a escapar de todo.Pero no había escapatoria.Estaba atrapada.De pie junto a las puertas del balcón, observaba el exterior con la mirada perdida en la inmensidad del cielo nocturno. Las cortinas de seda se movían con el viento, acariciando mi piel como dedos fantasmas, el frío comenzaba a erizarme la piel. Pero no me movía. No podía.Mis ojos se desviaron hacia el suelo debajo del balcón. La distancia no era mucha; un segundo piso no es suficiente para morir, pero sí para romperse. Para sentir el dolor de caer. Para que todo terminara de una vez.«Sería tan fácil...» pensé, y la idea se instaló en mi cabeza como una caricia venenos
Última atualização : 2026-08-14 Ler mais