CAPÍTULO SETENTA Y TRES: ADEMÁS, ¡ME HA EXTRAÑADO, ¿VERDAD, BEBÉ?!Avy.—Hola, Nikoll —le saludo una vez que contesto su llamada.Nuestros encuentros son un tanto escasos, pero la comunicación por medio de llamadas y mensajes es muy frecuente; desde que sabe que estoy esperando un hijo, su atención hacia mí y hacia mi bebé es continua y constante. Me devuelve el saludo con un tono cantarín y alegre que me hace sonreír.—¿Cómo está la madre de mi sobrino? —la misma pregunta de siempre después del saludo, lo que me hace rodar los ojos.Mi amiga ha adoptado frases principales que ya sé que dirá al inicio de cada conversación, pero la entiendo, porque mis síntomas nos tuvieron preocupados a más de uno.—Estamos bien, tranquila —le manifiesto de forma tranquilizadora—. Cuéntame de ti, cómo vas.—Eso suena bien, quiero que mi sobrino siga así, portándose bien —dice con evidente alivio—. Y lo otro… pues lo mismo de siempre —suspira—. De la casa al trabajo y viceversa, y una que otra salida,
Última atualização : 2026-04-28 Ler mais