NOTA• Este relato contiene Daddy Kink. Si no es de tu agrado, te recomiendo abandonar la lectura.• Los protagonistas NO comparten lazo sanguíneo.(***)SaraTodo empezó la noche en que mi cuerpo ya no pudo seguir fingiendo. Tenía dieciocho años recién cumplidos y, desde entonces, cada curva de mi cuerpo parecía haber despertado solo para torturarme con una necesidad palpitante y dolorosa.Mis pechos se habían llenado, pesados y sensibles todo el tiempo. Mis caderas se ensancharon, y entre mis muslos, mi coño se humedecía con solo pensar en él. En James. Mi padrastro. El hombre que se quedó cuando mi madre nos abandonó por otro, el que me crió con paciencia y mano firme, sin imaginar jamás que yo fantaseaba con que esas mismas manos me sujetaran mientras me follaba con fuerza.Esa noche, la casa estaba en silencio. James trabajaba hasta tarde, como de costumbre. Yo no podía dormir. Mi habitación se sentía demasiado vacía, demasiado lejos de él. Caminé descalza por el pasillo, ve
Última actualización : 2026-07-10 Leer más