LandonEmpujé dentro de ella. La punta de mi polla se abrió paso entre sus pliegues resbaladizos con una lentitud deliberada que me costó cada gramo de control. Estaba tan apretada, tan caliente, tan jodidamente mojada que gruñí contra su cuello. Su coño era el maldito paraíso.Seguí entrando centímetro a centímetro, sintiendo cómo sus paredes envolvían mi grosor, cómo se estiraban para recibirme dentro de su canal. Cuando por fin estuve dentro hasta la base, me quedé quieto un segundo. Solo respirando. Solo sintiendo el pulso de su coño alrededor de mi miembro.—Mírame —ordené. Su mirada encontró la mía en el espejo—. Siente cómo te lleno. Este coño es mío ahora, Avery. Toda tú me perteneces. Solo a mí.Empecé a moverme. Despacio al principio, sacando casi toda la longitud y volviendo a hundirme hasta el fondo con una embestida profunda. El sonido fue obsceno, húmedo, pesado, perfecto. Cada vez que entraba, su cuerpo temblaba. Cada vez que salía, su cremosidad me empapaba la poll
Última actualización : 2026-08-27 Leer más