Dominic BlackwoodEl muelle 14 era el escenario perfecto para una tragedia o para una ejecución. El aire era denso, impregnado de ese olor a óxido y fracaso que tienen los lugares olvidados por Dios. Me movía en la penumbra con la Glock en la mano, sintiendo la adrenalina fluir con una frialdad familiar. Spencer me seguía, y aunque intentaba disimularlo, su respiración era errática. Mi hermano, el arquitecto de imperios de cristal, estaba fuera de su elemento, pero el miedo por Casey Donovan lo mantenía en pie.Me detuve antes de la puerta metálica. El silencio era demasiado perfecto.—¿Sientes eso? —le susurré. No había guardias. Víctor Rose era un animal rastrero, pero no un descuidado. Mi instinto me gritaba que la trampa no tenía la forma de un hombre con rifle.Entramos con violencia. Pateé la puerta y cubrí el flanco izquierdo por puro hábito. En el centro del almacén, bajo una luz mortecina, estaba Casey. Amarrada, amordazada, con los ojos gritando una advertencia que Spencer,
Última actualización : 2026-02-09 Leer más