Lionel no podía dejar de mirarla.La luz de la mañana entraba por la ventana de la habitación de la UCI y se posaba sobre ella como si la buscara a propósito. Viola estaba sentada en el sillón junto a su cama, las piernas cruzadas, el cuerpo erguido, la expresión serena hasta el punto de parecer distante. No había dicho una sola palabra desde que él había logrado tomar su mano y pedirle, con la voz destrozada, que se quedara.Él intentó hablar otra vez. Solo logró un sonido ronco y roto que no formó ninguna palabra clara. La garganta le ardía. Cada intento de articular algo le costaba un esfuerzo absurdo. Se rindió por el momento y simplemente la observó.No podía creer que estuviera allí.Lo último que recordaba con nitidez era estar subiendo al auto. Diana lo esperaba, estaba al teléfono, hablando de la cena con sus padres en casa de estos. Él había cerrado la puerta del conductor, puesto el cinturón… y después, nada. Un vacío negro. Ahora despertaba en una cama de hospital, con el
Última actualización : 2026-08-27 Leer más