Pasaron los días con una rutina extraña y tensa.Viola iba al hospital casi todas las mañanas. A veces se quedaba solo un rato, otras más tiempo. Lionel mejoraba despacio: la voz se le aclaraba un poco más cada jornada, los moretones bajaban de color y empezaba a tolerar estar sentado por periodos más largos. Diana seguía apareciendo, aunque cada vez con el rostro más cerrado. Entre las dos mujeres no había conversaciones. Solo miradas y silencios cargados.Una mañana, al llegar al pasillo de la habitación, Viola se encontró con Diana saliendo. La mujer caminaba rápido, la mandíbula apretada, los ojos brillantes de una furia contenida. Al ver a Viola, no se detuvo. Solo le dedicó una mirada breve y hostil antes de seguir hacia los ascensores.Viola frunció apenas el ceño, extrañada, y entró en la habitación.Lionel estaba sentado en la cama, ya vestido con un pantalón de chándal y una camiseta holgada. La levantó la vista cuando ella entró, pero no dijo nada sobre Diana. Tampoco expli
Última atualização : 2026-09-15 Ler mais