De tantas cosas absurdas que he vivido con Caleb, una de las experiencias que nunca, nunca me esperé vivir fue esta. Estar tomada de su brazo mientras el sacerdote de esta iglesia nos da un recorrido por la misma. Él nos explica cómo suelen ser las bodas que oficia, y yo estoy un poco incrédula sobre lo que estamos haciendo aquí.Miro los bancos, miro el altar, esto se siente como real.—Si nos escogen para presentar ante Dios esta unión y compromiso sagrados, estaremos dichosos como comunidad de acompañarles ese día — explica el sacerdote.—Creo que hemos encontrado la iglesia perfecta. ¿No vida mía? — cuestiona Caleb.Esta no es la primera iglesia que visitamos en el último par de semanas, hemos recorrido varias. Algunas muy grandes, otras muy pequeñas. A esas yo me he inclinado más, y Caleb a las más grandes. Esta está en el medio de las dos opciones. Ni muy grande, ni muy pequeña. Además, es preciosa. Sin embargo, me preocupa un tema importante.—Disculpen hijos, pero no pude evit
Última atualização : 2026-04-01 Ler mais