—¿Acaso creías que la muerte de Tristan y Ronan sería el final? —gritó ella mientras se abalanzaba hacia el altar, desencajada y con la mirada encendida en un odio demente. —¡Te mataré! ¡Arrasaré con todo lo que amas, del mismo modo que tú destruiste lo que era mío!La multitud ahogó un alarido y retrocedió, pero yo permanecí inmóvil, limitándome a contemplar a la que alguna vez fue mi tormento. Atrás había quedado la loba noble y hermosa; al perder su esencia, se había reducido a una simple humana a la que tres meses en los baldíos habían terminado de quebrar. Lucía el cabello enmarañado y las ropas hechas jirones, mientras que en sus ojos no quedaba rastro de cordura, solo desesperación.—¿Pretendes matarme? —inquirí en un susurro—. ¿En ese estado?—¡Aún... aún tengo esto! —rugió blandiendo una daga—. ¡Es de plata y puede arrebatarle la vida a cualquier lobo!Esbocé una sonrisa de lástima.—Olvidas un detalle fundamental, Arabella: ahora la Reina soy yo.Apenas pronuncié aquellas pal
Baca selengkapnya