El comedor de la mansión Miller-Black nunca había sido un lugar de mucha charla matutina, hasta que Leo llegó. Esa mañana, la mesa estaba servida con frutas frescas, panqueques y el aroma intenso del café que Fernando Miller prefería. Julieta y Fernando presidían la mesa, mientras que Liam y Mia se sentaban frente a frente, manteniendo esa distancia de seguridad que ya era costumbre.Leo, sentado en una silla alta que lo hacía ver aún más pequeño, devoraba sus panqueques con entusiasmo hasta que, de la nada, dejó los cubiertos y miró fijamente a sus "abuelos" postizos.—Abuela Julieta, abuelo Fernando —comenzó Leo con solemnidad—, ¿ustedes quieren nietos?El sonido de Liam atragantándose con su café fue lo único que rompió el silencio repentino. Mia se puso de un rojo violento, ocultando su rostro tras su taza de té, mientras Fernando levantaba una ceja con curiosidad.—¿Nietos, pequeño? —preguntó Julieta con una sonrisa divertida que presagiaba problemas para Liam.—Sí —asintió Leo c
Última atualização : 2026-03-06 Ler mais