Después de participar en una concurrida y exitosa pasarela de modas en un exclusivo centro comercial, sintiéndome súper agotada, exánime, con mis piecitos haciendo bum bum bum, me tiré a mi silla y me quedé descansando tranquilamente, tratando de recuperar el aliento. Ya toda las chicas que participaron en la exhibición, se habían marchado y también las maquilladoras, las encargadas del vestuario e igualmente las muchachas que apoyan para que todo salga perfecto en el evento. Yo estaba sola en los vestidores, descansando, bastante agotada, tratando de desacelerar mi corazón, incluso hice volar mis zapatos por los aire, cuando de repente alguien interrumpió mi desosiego. -Señorita Monroe, un hombre quiere hablar con usted, dice que es importante-, me avisó, Pamela Wilkins, la encargada de seguridad. Yo no me escondía de nadie, nunca le tuve miedo a nada y además no le debía un centavo a nadie. -Hazlo pasar-, le dije, desinteresada. Yo estaba envuelta en una bata y empecé a sa
Última actualización : 2026-02-01 Leer más