—Anda atiéndela —insistió Claudia.Paul negó levemente, sin mirarla del todo.—No entiendes…Ella soltó una risa breve, amarga.—No, claro que no entiendo —replicó, bajándose del mesón con lentitud—. Explícame entonces.Él se acercó un poco, intentando suavizar el tono.—Todo lo que estoy haciendo… es para demostrar que soy inocente. Si me he acercado a ella, es por eso.Claudia lo miró fijamente.Y esta vez… no hubo silencios, sólo indignación. —¿Incluso los besos?Paul frunció el ceño, sorprendido.—¿De qué estás hablando? —cuestionó confundido. Claudia dio un paso atrás, cruzándose de brazos, como si de pronto necesitara protegerse de él.—Te vi, Paul. —escupió sin más—. Te vi acompañarla hasta la puerta. Te vi besarla.Él se quedó inmóvil. Por un segundo, no supo qué decir. No porque no tuviera una respuesta, sino porque no esperaba eso.—¿Cómo…? ¿De dónde sacas eso? —dijo en un primer intento de defenderse. Claudia sostuvo su mirada.—Eso no importa.Su voz t
Última atualização : 2026-04-27 Ler mais