SAHIRLa reunión estaba a punto de comenzar y, externamente, yo parecía absolutamente sereno. Por dentro, sin embargo, cada pensamiento estaba calculado con frialdad quirúrgica. Ya había avisado a Pashir sobre la posibilidad de necesitar llevar a Khandra como testigo, porque conociendo a Viyan, sabía que intentaría sostener la acusación hasta el último segundo. Antes de salir del ático, me aseguré de que Maisha hubiera tomado sus medicamentos, la ayudé con el baño con el máximo cuidado posible y pedí que María permaneciera a su lado para ayudarla a vestirse. Me aseguré de preservar su dignidad, manteniendo la distancia suficiente para que se sintiera segura, aunque yo estuviera cerca. Todo transcurrió de manera tranquila, casi demasiado doméstica para la tensión que se acumulaba fuera de aquel apartamento lujoso en el centro de Dubái.Yo lo había organizado todo: Khandra se quedaría con ella durante la noche y, si necesitaba ausentarme para asistir a la reunión, María se encargaría. I
Última actualización : 2026-07-10 Leer más