LaylaEn cuanto llegué a casa, llamé a Viyan, esperando oír cualquier respuesta, cualquier movimiento que indicara que estaba allí, pero el silencio que vino a continuación fue inmediato y pesado, como si algo estuviera fuera de lugar. Subí rápido, ya sintiendo aquel apretón en el pecho crecer de forma incómoda, y fui directo a su habitación, abriendo la puerta con más prisa de la que debería, solo para encontrar el espacio vacío. Aquello no era normal. Seguí andando por la casa, pasando por cada habitación, llamándola más alto, intentando mantener la calma, pero su ausencia empezó a tomar forma, dejando de ser solo un retraso y convirtiéndose en algo demasiado concreto para ignorarlo. Cogí el teléfono, envié un mensaje, esperé unos segundos, después llamé, pero no hubo respuesta, y fue exactamente en ese momento cuando la desesperación empezó a apoderarse de mí.Salí de casa prácticamente corriendo, sin pensarlo dos veces, y fui directo a la clínica donde solía atenderse, porque era
Última actualización : 2026-08-24 Leer más