La sala de la casa estaba envuelta en una calma tibia, atravesada por la luz de la tarde que entraba sin prisa por los ventanales altos. Los muebles amplios, los tonos claros y el silencio cómodo hacían que todo pareciera más grande, más lento.Shun estaba sentado en el suelo, con la espalda apoyada contra el sofá, completamente entregado a su destino. Kaori, instalada en el borde del asiento como una reina en su trono, le sostenía mechones de cabello entre los dedos con una seriedad absoluta. Había dividido su pelo en pequeñas secciones y ahora le hacía dos coletitas desiguales, concentrada, la lengua apenas asomando entre los labios.—No te muevas —ordenó, con autoridad infantil—. Si te mueves, queda feo.El omega obedeció sin protestar, aunque una de las ligas le tironeó más de la cuenta.—Estoy siendo muy valiente —murmuró, dramático—. Esto cuenta como sacrificio profesional.Kaori rio y siguió peinándolo, encantada con su cliente cautivo.Desde el pasillo, Théon apareció caminand
Última atualização : 2026-04-19 Ler mais