La tarde llegó y los cuatro chicos llegaron a la mansión Jones. Marcel llevaba en su espalda a Lily y Bastian a Micca, compitiendo entre risas por ver quién llegaba primero. Los dos chicos se esforzaban, aunque Marcel giraba a Lily porque le gustaba escucharla reír y Bastian hacía lo mismo.—¡Vamos, Basty, ganemos!—Claro, mi princesita ninja.Entonces los dos chicos pararon en seco. En la puerta de la casa estaban Marcus y Noah, los dos con una ceja alzada, mirando cómo esos hombres cargaban a sus princesitas. Ambos tragaron saliva y bajaron lentamente a Micca y a Lily.—Hola, tío —saludaron al unísono.Lily se sacó el chaleco de Marcel, que llevaba amarrado a la cintura para que él pudiera tomarla sin problemas en su espalda.—¿Se puede saber dónde andaban y por qué se demoraron tanto? —dijo Noah con su voz baja.—¿Y por qué no contestaron el teléfono, Miccaela? —dijo Marcus.Micca dio un paso adelante.—Me quedé sin baterías, y los chicos fueron por nosotros al colegio y salimos po
Última actualización : 2026-08-22 Leer más