Corro.Mis pulmones arden y mis piernas comienzan a pesarme, pero no puedo detenerme, Sé que aún están detrás de mí.Son dos enormes lobos, puedo escuchar el golpeteo de sus patas contra la tierra, están cada vez más cerca, sus gruñidos se mezclan con el sonido de mi respiración desesperada y, aunque intento acelerar, algo me impide avanzar.—No… —susurro, aunque no sé si se lo digo a ellos o a mí misma.Extiendo las manos hacia los árboles que aparecen frente a mí.En cuanto mis dedos rozan la corteza, algo despierta, las raíces comienzan a emerger del suelo con una fuerza descomunal. Se retuercen, se entrelazan y avanzan como serpientes hasta formar una barrera frente a mí, los lobos chocan contra él, aun cuando sus fauces intentan atravesarlo y sus garras tratan de desgarrar el enramado, no pueden… estoy a salvo.O eso quiero creer, el miedo ya se ha apoderado de mí y me ha paralizado, no puedo moverme mucho menos correr, solo puedo mirar cómo aquellas criaturas intentan abrirse p
Última actualización : 2026-09-08 Leer más