MARKUS BLACKWOOD— ¡Vamos, papá! ¡Usa el rayo! ¡Usa el rayo! — gritaba Mark, saltando en el sofá.Yo sostenía el control del videojuego y mis dedos, entrenados para realizar suturas microscópicas en arterias coronarias, parecían incapaces de hacer que un plomero bigotón diera una curva cerrada sin caer en un abismo de lava.— Lo estoy intentando, Mark. — Refunfuñé, inclinando el cuerpo hacia la derecha como si eso fuera a ayudar al personaje en la pantalla. — Pero ese mono en el auto descapotable está haciendo trampa.— ¡Es Donkey Kong! — Mark se rio, una risa genuina y desinhibida que llenó la sala. — ¡Él es fuerte, pero tú eres más rápido si agarras la estrella!Intenté agarrar la tal estrella. Fallé por milímetros y choqué contra un árbol de plátanos, dando vueltas en la pista.— ¡Ay, no! — Mark se cubrió los ojos con las manos, dramatizando mi derrota. — ¡Último lugar de nuevo, papá!Solté el control en el sofá, fingiendo agotamiento.— Me rindo. No nací para ser piloto de carrera
Última actualización : 2026-08-16 Leer más