La casa estaba en silencio.Laura se había ido a la cama pronto, reventada de estar toda la tarde jugando en el jardín. Eliete se había marchado hacía horas.Y Rodrigo estaba en una cena de negocios, esa maldita reunión con inversores que no podía saltarse por mucho que quisiera.Eran las ocho y media de la noche.Estaba en la cocina, terminando de fregar los platos de la cena, cuando oí abrirse la puerta principal.Me pareció raro.Rodrigo no iba a volver tan temprano y siempre avisaba al entrar… un grito, un ruido, lo que fuera.Ese silencio era extraño.Me sequé las manos con el trapo de la pila y fui a ver quién era.Al doblar el pasillo, se me heló la sangre.Nelson Ferreira.Estaba plantado en mitad del salón, con las manos metidas en los bolsillos de su abrigo caro, mirando alrededor como si fuera el dueño de la casa.Que, técnicamente, lo había sido en su día. Pero ya no.Al verme, se le dibujó una sonrisa fría en la cara.—La sirvienta. ¿O eres la niñera? Siempre confundo las
Última actualización : 2026-06-04 Leer más