River Se lo había explicado a Rex y me dijo que era porque lo más profundo del pecho seguía en carne viva y no se había curado del todo, por muy buena pinta que tuviera por fuera. Los ojos de Debbie se abrieron de par en par, cundiéndole el pánico al instante. Se incorporó a medias, estirando las manos para agarrarme de los brazos. —¡River! Dios mío, ¿estás bien? Forcé una leve sonrisa, intentando tragarme la agonía. No quería que se preocupara. Agarré la parte de abajo de la camiseta y me la saqué por la cabeza de todos modos, tirando el trapo al otro lado de la habitación. —Estoy fetén, cielo —jadeé, con el pecho desnudo subiendo y bajando a lo bestia—. No es nada. Un pinchacito de nada. Pero Debbie no se tragó esa mentira ni por un segundo. Ya estaba completamente sentada en la cama, con el ceño fruncido por una preocupación enorme mientras me miraba el torso desnudo. —River, no me mientas. Literalmente acabas de soltar un alarido. Solté un suspiro largo y derrotado, volvie
Última actualización : 2026-08-21 Leer más