—Nuestro jet acaba de aterrizar en Seattle —informó Kenzo desde la cabina de mando. Su voz sonaba sumamente tensa.Bianca miraba la fuerte lluvia a través de la ventanilla del coche blindado.—Vamos directamente al Muelle Trece ahora mismo. Se nos acaba el tiempo, Daniel.Daniel sujetó el hombro de su esposa con suavidad.—Tienes que quedarte en el penthouse esta noche, Bianca.—¿Qué quieres decir? —protestó Bianca; sus ojos se abrieron de par en par, incrédula—. Habíamos llegado a un acuerdo en Ginebra. Iba a ir contigo a ese puerto.—Te necesito en la sala de control principal —explicó Daniel con su profunda voz de barítono—. Tienes que hackear la señal de vídeo de Marco junto con Oráculo desde allí. Si mueven a Maya de ese almacén, solo tú podrás rastrearla a tiempo.Bianca se mordió el labio con fuerza. La lógica de su marido era irrefutable. No podía rebatirla.—No estás intentando apartarme del campo de batalla, ¿verdad?—Te estoy colocando en la posición más crucial —respondió
Última atualização : 2026-04-09 Ler mais