—Mamá, ya te dije: Tomás es mi mejor amigo y no voy a aceptar eso. Olvídense de esa idea —dijo Andrés.Siempre sentí que las palabras de mi amigo tenían doble intención, como si ya supiera lo que había pasado entre nosotros.Cuando todavía quería preguntarle algo, Carmen hizo una mueca amarga.—Está bien, ya entendí. Tomi, esta vez la culpa fue mía y te pido una disculpa. Para compensarte voy a prepararte algo rico; tienes que darle ese gusto a la señora Carmen.Sin esperar a que yo rechazara la invitación, Carmen ya había corrido a la cocina.Con lo que había dicho, ya no pude negarme. Además, me preocupaba que mi amigo se pusiera a pensar de más, así que me quedé a comer aunque no quisiera.Carmen y Daniela se pusieron a cocinar juntas y en poco tiempo terminaron de preparar un banquete.En la mesa, Carmen me sirvió una copa y me miró con cara de disculpa.—Tomi, te pido perdón. Esta copa es para compensar este mal.No me quedó más que alzar la copa y beber.No esperaba que, en cuant
Read more