El aire de la montaña estaba frío y fresco cuando llegamos a la cabaña para nuestra escapada de fin de semana. Éramos seis —yo, mi mejor amiga Mia, su hermano mayor Ryan y otros tres amigos— y habíamos alquilado dos cabañas para pasar tres noches bebiendo, haciendo senderismo y relajándonos tras los exámenes finales.La cabaña principal era grande y acogedora, pero después de unas cuantas rondas de «verdad o reto» animadas por vodka barato, la situación se volvió caótica.—Muy bien, Lila —dijo Mia arrastrando un poco las palabras y con una sonrisa pícara—. ¿Verdad o reto?Yo ya estaba algo achispada. —Reto.Los ojos de Mia brillaron con picardía. —Te reto a pasar toda la noche en la cabaña de invitados pequeña... a solas con Ryan.La sala estalló en risas y silbidos burlones.Ryan, que había estado bebiendo tranquilamente en un rincón, arqueó una ceja. Tenía veintiocho años —tres más que nosotras—, era alto, de hombros anchos, con el pelo oscuro y revuelto, y poseía una intensidad sile
Última actualización : 2026-08-20 Leer más