El mundo entero se detuvo. El sonido del tráfico de Ginebra, la respiración de Adrián, el latido de mi propio corazón… todo desapareció, succionado por el vacío de la presencia del hombre que estaba frente a mí.Mateo.Sus ojos avellana, los mismos que había llorado frente a una lápida vacía hace tres años, me miraban con una devoción que me revolvió el estómago. No era un fantasma. La sangre corría por sus venas, su pecho subía y bajaba bajo ese traje italiano, y su sonrisa era tan real como la traición que acababa de fracturar mi cordura.Retrocedí un paso por puro instinto, tambaleándome.Antes de que pudiera caer, un brazo fuerte como el acero rodeó mi cintura. Adrián me pegó a su pecho con una fuerza posesiva y brutal. Su cuerpo era un bloque de tensión letal, irradiando una furia tan oscura que bajó la temperatura de la oficina de obsidiana.—Si das un paso más hacia mi esposa —la voz de Adrián fue un gruñido bajo, rasposo, el sonido de una bestia a punto de arrancar una gargant
Last Updated : 2026-05-26 Read more