Roberto Abad RocamonteAbrí la puerta de mi departamento con Lily en brazos, como si no pesara nada. Su risa suave vibró contra mi pecho y, por un instante, me olvidé de todo lo que pasamos en los últimos días. —Roberto, no tenías que cargarme —se burló, divertida, su voz dulce raspándome por dentro.La miré de reojo sin detener mis pasos.—Quería hacerlo —respondí—. Además… aún no puedo creer que aceptaras venirte a quedar conmigo unos días.Ella frunció los labios, ese gesto siempre me volvía loco.—Mis padres son demasiado controladores —explicó—. No quería tenerlos encima vigilando cada movimiento mientras me recupero. Y Ana estaría con Arturo en la residencia de sus padres, así que mi departamento iba a estar vacío. —Se encogió un poco de hombros—. Podríamos aprovechar estos días que vamos a vivir juntos… para ver si realmente nos llevábamos bien.Sonreí. Una sonrisa lenta terminó dibujándose en mis labios. Porque sabía exactamente lo que quería decir… y me encantó.Ella me habí
Última actualización : 2026-07-22 Leer más