Lena acarició su vientre con ternura, mientras sus ojos se enfocaban en la ecografía correspondiente a su segundo trimestre de gestación.Habían pasado ya un poco más de dos meses desde aquella tarde de revelaciones en el hotel. En la esquina superior del álbum de recuerdos que preparaba con esmero para su bebé, anotó la leyenda "dieciséis semanas" con una caligrafía pulcra.Alán había vuelto por completo a su habitual y demandante horario de trabajo en los negocios. Ella, por seguridad, trabajaba desde casa.Por otro lado, su madre le marcaba por teléfono de forma religiosa tres veces al día; quería saber a detalle si se sentía bien, si había suficiente comida en la nevera o si necesitaba alguna cosa del supermercado. Ella, con paciencia, siempre le respondía con un seco y tranquilizador: "todo bajo control, mamá".Su suegra tampoco se quedaba atrás; le marcaba cada tercer día con voz dulce para preguntarle con timidez si podía visitarla por la tarde, llevarle un poco de comida case
Última actualización : 2026-07-14 Leer más