La mañana del viernes, Abril sale de la cama y se va directo a la ducha. Liam está en el gimnasio, tratando de quitarse las frustraciones que su esposa le deja con sus decisiones.Él, siempre tan acostumbrado a tener el control absoluto de todo para que nada le arrolle la vida, y ella tan capaz de mandar todo lejos con tal de demostrar que es capaz.Cuando Abril sale al cuarto, envuelta en una toalla y el cabello húmedo, Liam entra sudado y con la camiseta mojada justo en el centro de su pecho. Los dos se miran solo unos segundos, antes de lanzarse sobre el otro con las ganas de castigarse mutuamente por ser tan tercos.—No vayas… quédate conmigo, olvidemos todo el mundo por hoy —dice Liam, intentando no sonar tan dominante como si fuera una orden.Abril se separa de él un poco, alza una ceja y le repite lo mismo que le ha dicho en las tres oportunidades que él le mencion&oa
Última actualización : 2026-05-23 Leer más