5 Levantó el pie y retiré la mano temblorosa al instante, pegándome los dedos amoratados al pecho. Antes de que me diera tiempo a asimilarlo, se bajó la cremallera del pantalón y se sacó la polla gruesa y pesada, que ya estaba completamente tiesa. Se puso de rodillas entre mis muslos, me agarró con fuerza de los tobillos y me arrastró por el suelo hasta dejarme atrapada debajo de él. No hubo juego previo, ni romanticismo, ni caricias dulces, ni palabras al oído en la oscuridad. Me agarró las caderas con fuerza y me metió su gruesa polla de una sola embestida brutal, haciéndome gritar. —¡Ahhh...! No fue solo por el impacto de la penetración, sino por una ola abrumadora de alivio: la sensación liberadora de sentirme vista por fin tras tres meses de invisibilidad agonizante. Me folló en el suelo del salón con una intensidad furiosa, agarrándome las caderas tan fuerte que me dejaría moratones, con su respiración caliente y agitada sobre mi cuello. —Sí, sí, oh Dios, sí, por fav
Terakhir Diperbarui : 2026-09-24 Baca selengkapnya