Atreus no aflojó la presión con la que la mantenía inmovilizada sobre el colchón. Aunque procuró controlar el tono de su voz, la frustración era demasiado evidente para ocultarla.Había intentado acercarse a Somalia desde hacía días, buscar una conversación tranquila, explicarse y hacerle entender su punto de vista, pero ella había evitado cualquier intento de reconciliación.Sentía que cada puerta que tocaba terminaba cerrándosele en la cara, y aquella situación había terminado agotando su paciencia.—Intenté hablar contigo de todas las maneras más pacíficas posibles y tú no quisiste escucharme. Me ignoras, te marchas, me das la espalda cada vez que trato de acercarme, así que ya no me dejas otra alternativa. Si para que finalmente conversemos tengo que impedir que te escapes, entonces lo haré.Somalia intentó apartarlo nuevamente, aunque sin éxito. —Ya no quiero hablar contigo, Atreus. ¿Cuántas veces me he sentado frente a ti para explicarte qué cosas me hieren, qué actitudes tuyas
Última actualización : 2026-08-03 Leer más