Dahia levantó los ojos hacia él, completamente empapados en lágrimas.—Leonard, yo nunca quise lastimarte...—Pues lo hiciste —declaró Leonard.Dahia volvió a caer de rodillas y, sin preocuparse por la dignidad que le quedaba, inclinó todo el cuerpo hacia delante hasta casi pegarse al piso.—¡Perdóname, Leonard! ¡Por favor, perdóname! El único hombre con el que quiero estar eres tú. Por favor, Leonard, yo te quiero. No quiero perderte...—No te humilles, porque no te servirá de nada.—No, no digas eso... —avanzó de rodillas hasta quedar junto a sus pies e incorporó el torso para rodearle las piernas con ambos brazos—. Por favor... por favor, no me dejes. No me dejes, Leonard. Yo te quiero. Eres el hombre de mi vida, el único hombre con el que quiero casarme y formar una familia. Leonard, por favor, no me dejes...Leonard la tomó de los hombros y la obligó a ponerse de pie.—¡Basta! ¡Ya basta, Dahia! Nada cambiará aunque sigas insistiendo.—Leonard... yo sé que tú me amas...—Sí, te am
Última actualización : 2026-08-26 Leer más